En esta época del año, hay algo que abunda vaya
donde se vaya, y no son los guiris, los chinos vendiendo cosas y los paquis
vendiendo por la playa cervezas a 1€, aunque también. Me estoy refiriendo a los
karaokes (cuyo significado es “orquesta vacía”, una de las pocas cosas que me
ha enseñado “Como conocí a vuestra madre”), da igual que sea un local de karaoke
o uno de estos cutres que montan para las fiestas del pueblo. El objetivo de
los karaokes es pasarlo bien cantando (o leer lo que pone en la pantalla
mientras gritas creyendo que estás cantando) ya sea solo o con los amigos
(aunque si es con amigos mejor ya que se comparte el ridículo entre varios).
